‘Liquen, poniendo un mundo a vivir’, por Salvador S. Sánchez

Sònia Sánchez y Agustí Fernández celebran diez años creando juntos, sobre la escena, música y baile en directo. La improvisación es el hábitat natural de dos exploradores honestos y singulares que buscan caminos de luz entre las sombras del abismo. En Liquen, bailaora y pianista vuelven a estirar los hilos invisibles del flamenco, el butoh y la música libre para tejer una dramaturgia inédita en tiempo real.

Un lugar de libertad

La relación entre flamenco y cultura japonesa, además de florecer en ambientes tradicionales, ha influenciado el trabajo de creadores contemporáneos de distinta índole. De sobras conocida es la “admiración” de Kazuo Ohno, uno de los padres del butoh, hacia Antonia Mercé, La Argentina. Pero la danza japonesa también ha inspirado a artistas que entienden el flamenco desde lugares tan dispares como Rocío Molina, Mariaje García Jiménez o Fernando López (que en H2OHNO recuerda al bailarín japonés, cerrando un viaje espectral de ida y vuelta).

Sònia Sánchez es quizá uno de los casos más paradigmáticos de esta interacción simbiótica entre flamenco y butoh. Cuenta la bailaora que, cuando descubrió el body weather de la mano de Andrés Corchero y Rosa Muñoz, muchas de las notas que llenaban su cuaderno de trabajo empezaron a cobrar sentido.

Este sistema de entrenamiento, creado por el maestro butoh Min Tanaka, le aporta a Sánchez “una consciencia física y mental” que le ayuda a deconstruir la verticalidad del flamenco y relacionarse de manera orgánica con el espacio; que le permite convertir la complejidad rítmica del baile flamenco en abanico infinito de posibilidades (y no en cárcel asfixiante con grilletes a compás). “He encontrado un lugar de libertad”, resume Sònia Sánchez.

Sacudir la raíz y volverla hacia el cielo

“Si me preguntas qué bailas, yo te digo flamenco”, afirma la bailaora. Un flamenco libre y personal que tomó un camino de no retorno cuando se cruzó con el body weather. “No se trata de mezclar ambas disciplinas, sino de crear a partir de las herramientas que estas disciplinas me han aportado”. Una de estas herramientas es, sin duda, la improvisación. No solo como entrenamiento, sino como forma de entender la creación, como manera de abordar la escena.

El body weather puso a Sánchez en contacto con músicos interesados en la improvisación libre, como Joan Saura y Agustí Fernández. A partir de ahí, ya no hubo vuelta atrás. “Es ahora la hora, de sacudir la raíz y volverla hacia el cielo”, que diría José Ángel Valente (poeta al que Fernández rinde homenaje junto a Corchero en A modo de esperanza).

Desde ese momento, Sònia Sánchez no ha vuelto a crear una pieza coreografiada y la improvisación ha marcado toda su carrera. Ya no baila para mostrar una composición, sino para compartir una necesidad. Como escribe Pep Barbany, su danza es “un camino de autoconocimiento, de la oscuridad a la luz, del misterio del alma a la contundencia física del cuerpo”.

Sucede en tiempo real

Agustí Fernández es una figura central de la escena vanguardista de nuestro país y una referencia mundial de la música improvisada. Hablar de su trabajo es hablar de “un relámpago que no se acaba nunca”, porque la música de Fernández sucede en tiempo real. “No hay partitura. Se construye a sí misma en el momento. Se trata de expresar lo que sientes”.

Como ocurre con el butoh, el flamenco también mantiene una relación mutualista con la música libre. Un vínculo que va más allá de las derivas comerciales del flamenco-jazz y ha encontrado tierra fértil en campos experimentales. Recuerda Agustí Fernández que la música de Cecil Taylor, uno de sus maestros en la esfera del free jazz y la improvisación libre, cambió para siempre cuando vio bailar a Carmen Amaya. Y no hay más que volver la mirada hacia nuestros escenarios para ver que la música de vanguardia está cada vez más presente en la obra de creadores que miran la escena desde el flamenco (pensamos, sin ir más lejos, en Juan Carlos Lérida y su DOCE, que pudimos ver en el Mercat de les Flors la temporada pasada).

La música de Agustí Fernández es para Sònia Sánchez un espejo donde descubrirse, un abismo donde encontrar “agua brotando de una piedra negra”. Sobre la escena, la jerarquía entre pianista y bailaora se difumina. “El único límite es el respeto. Una improvisación no funcionará nunca si los músicos no se escuchan entre ellos”, asegura Fernández.

Ambos artistas se relacionan desde el sonido para esculpir el espacio con sus cuerpos. Improvisando de igual a igual, creando música y baile en tiempo real. Porque Sònia también es música y el sonido que producen sus zapatos tan pronto retuerce su cuerpo como dialoga con las notas del piano. Unas notas que se escapan de las teclas y hacen volar las manos de Agustí, que buscando la música en el silencio, convierte también su cuerpo en baile.

Poniendo un mundo a vivir

Cuando un dramaturgo escribe, “pone un mundo a vivir”, dice Mauricio Kartun. Y eso es precisamente lo que hacen Sònia Sánchez y Agustí Fernández sobre la escena: poner, juntos, un mundo a vivir. Un mundo diferente cada vez, que solo existe cuando bailaora y pianista comparten tiempo y espacio con el público. Como el liquen, ese enigmático organismo de naturaleza doble, es el hecho de estar juntos lo que les permite existir.

Intentar definir qué es un liquen es difícil por su carácter simbiótico. ¿Cómo hablar de esta pieza, si solo existirá cuando Sònia y Agustí se vuelvan a encontrar? Quizás si volvemos a Valente, poeta del silencio y de la ausencia, podamos ponerle palabras:

Entre dos oleadas
de vidas hay una espera
en que todos los puentes
pueden haber volado.

Salvador S. Sánchez

WEBS DE LOS ARTISTAS

http://www.agustifernandez.com/

http://soniasanmar.blogspot.com/

BIBLIOGRAFÍA

López Rodríguez, Fernando. Historia queer del flamenco. Desvíos, transiciones y retornos en el baile flamenco (1808-2018). Madrid: Egales, 2020.

Jean Viala, Jean y Masson-Sekine, Nourit. Butoh: shades of darkness. Tokyo: Shufunotomo, 1988.

Kartun, Mauricio. Escritos: 1975-2001. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires, 2001.

Valente, José Ángel. Antología poética. Madrid: Alianza Editorial, 2014.

VV. AA. Historia de la danza contemporánea en España (Vol. II): De las celebraciones de 1992 a la crisis de 2008. Madrid: Academia de las Artes Escénicas de España, 2019.

VV. AA. Historia de la danza contemporánea en España (Vol. III): De la crisis económica de 2008 a la crisis sanitaria de 2020. Madrid: Academia de las Artes Escénicas de España, 2019.

LINKS DE INTERÉS

Entrevista a Agustí Fernández: https://elpais.com/ccaa/2019/07/08/catalunya/1562613687_509743.html

Entrevista a Agustí Fernández: https://www.enderrock.cat/noticia/22196/agusti-fernandez-ingredient-basic-tota-improvisacio-es-respecte-tant-entre-musics-envers-public

Entrevista a Sònia Sánchez: https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20140313/sonia-sanchez-quiero-bailar-sin-tener-que-pensar-3183849

Artículo sobre Sònia Sánchez: https://www.lavanguardia.com/cultura/20140323/54404347696/la-emocion-no-se-entrena-se-vive-dice-la-bailaora-sonia-sanchez.html

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Fragmento de Admiring La Argentina, de Kazuo Ohno y Tatsumi Hijikata:

Teaser de H2OHNO, de Fernando López:

Teaser de Bosque Ardora, de Rocío Molina:

 

Teaser de DOCE, de Juan Carlos Lérida:

Improvisación de Cecyl Taylor:

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