‘Sabiduría de las Bestias’, por Víctor Molina

«Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal»

Nietzsche

«… el animal está en el mundo; nosotros estamos ante el mundo gracias al peculiar giro y elevación tomados por nuestra conciencia»

Rilke

Entre el vértigo y la tristeza. Así viven el circo numerosos espectadores. Son dos ánimos –o dos poderes– que vienen a veces juntos, y a veces por separado. Uno emerge como sombra melancólica, no sólo en la tópica imagen del payaso triste, sino en el espectador en torno al cual se extiende el rastro crepuscular que dejan tras de sí la curiosidad y la promesa. El otro surge como ráfaga desconocida, no sólo en el tópico del hombre bala, sino también en la puesta en sacrificio de todo lo que en el espectador parece estable. En relación a este último caso vale la pena recordar la anécdota de Georges Tabori sobre su primera visita al circo realizada en compañía de su padre. Se interesó por los animales amaestrados, pero ellos apenas si se sostuvieron un rato en su memoria. Lo que nunca en cambio pudo separar de sí fue la imagen de una hermosa trapecista que, con un reluciente atuendo, se balanceaba por los aires al ritmo de los acordes de la música hasta que, repentinamente, resbaló y cayó al vacío. Tabori tenía cuatro años y, entre el griterío del público y los dedos del padre que le cubrían los ojos para impedirle ver el cuerpo que yacía deforme sobre la pista, se inundó de fogosidad, de ardor interrogativo. Y pensó que eso era el circo. Durante muchos años creyó que cada noche subía una muchacha a lo más alto de la carpa y desde allá se precipitaba en sacrificio. Siempre una chica nueva. Siempre irrepetible. Siempre en peligro.

En los espectáculos de Baró d’Evel Cirk no muere nadie. Pero no por ello deja de arreglárselas para encontrar una forma rigurosa, a veces aforística, pero siempre irónica, de emplear todos los medios con que componen sus espectáculos, sin eludir ni el vértigo ni la melancolía, como ofrendas paganas al espectador. Su poética está siempre dispuesta a condensar los fragmentos rescatados de nuestras malogradas esperanzas; siempre dispuesta también a recoger lo que queriendo o no hemos puesto en sacrificio.

En sus últimos espectáculos nos ha devuelto la animalidad, aquello que hemos ido extraviando con la arrogancia civilizatoria y la necedad del antropocentrismo. «A la búsqueda de la animalidad perdida», podría ser llamada parte de su vocación poética. En Bèsties asistimos a un radical desenmascaramiento. Detentadora de un «Gay saber», la compañía Baró d’Evel desenmascara la ridiculez humana con un rigor que mezcla humor e inteligencia.

De su poética puede decirse lo mismo que decía Deleuze sobre la de Carmelo Bene: que creaba ensayos escénicos sobre los temas abordados. Y los ensayos circenses que conforman este espectáculo se despliegan en la pista con el saber melancólico y la exactitud de ímpetu de los animales. Bèsties es un espectáculo nietzscheano. Para esta compañía, como para Nietzsche, «el hombre es el menos logrado de los animales». Por ello, al contrario de lo que suele verse en los circos tradicionales, las bestias no imitan aquí el andar de los humanos, sino al revés. Los maestros son los animales. Los humanos están invitados a aprender de las bestias al menos cómo deberían estar, al menos cómo podrían desplazarse. O cómo deberían relacionarse con lo abierto, asumiendo el espacio circundante como parte sustancial de su cuerpo. Baró d’Evel no permite que el hombre avance con su máscara civilizatoria acorazando el flujo de la vida. Por eso lo expulsa de la cúspide del proceso evolutivo y lo sitúa por detrás del animal. Su espectáculo se ubica en radical oposición al antropocentrismo. Sus números insisten reiteradamente en lo que epigramáticamente sostuviera Stanislaw Jerzy Lec al definir al hombre: «Un hombre: persona non grata».

Por eso tiene Bèsties el asomo de una fábula. Pero de una fábula observada desde el otro punto de vista. Del mismo modo como no es el hombre quien, en sus espectáculos, camina sobre el mundo, sino el mundo el que camina sobre el hombre, sus fábulas tienen como protagonistas no animales ataviados de humanos, sino hombres que se arrastran como anélidos, que –por así decirlo– respiran a cuatro patas, o que se deshacen por los aires con su gorjeo. Son fábulas que se despliegan además en numerosas áreas de actividad creativa, la danza, el teatro, la magia escénica, el contorsionismo, el canto…, a veces incluso la instalación, el video, la pintura. A su extrañeza poética nada parece serle extraño.

Con un jovial escepticismo no carente de fuerza estética, hay en Bèsties una irritación contra ese mundo humano demasiado humano. Y el cuerpo humano que acoge en su seno lleva el visible eco de su animalidad perdida, dispuesto a emprender el cambio –el sacrificio– de ser animado a ser animalizado.

Con un aluvial optimismo no carente de fuerza intelectiva, hay también en este espectáculo una serenidad bestial que quizá sólo la poesía llega a expresar. La serenidad y la justeza del animal en el Rilke de las Elegías de Duino, el animal como preceptor y guía en Marina Tsvietáieva («El Caballo es Él»), o el animal fusionado con Sant Jordi («no son el jinete y el caballo: son jinete-caballo y caballo-jinete: el jinete»), o aquellos que viven en los bestiarios de Kafka, o en los de Jean Giono, o en los bestiarios de Borges, o en los de Cortázar, o de Nietzsche, o de un largo etcétera.

La rara habilidad de Baró d’Evel para fusionar la integridad artística y la complejidad intelectual, el ímpetu de la aventura y la flema melancólica, siempre con un savoir-faire centelleante, hace que sus espectáculos destilen dignidad, amor, poesía.

Víctor Molina – Barcelona, noviembre 2015

BARÓ D’EVEL CIRK CIE presenta Bèsties en el Mercat de les Flors del 11 al 20 de diciembre

OTRAS CITAS

«En todos los campos somos ahora más modestos. Ya no derivamos al hombre del espíritu, de la divinidad; le hemos colocado entre los animales. Para nosotros es el animal más fuerte, porque es el más astuto: consecuencia de ello es su intelectualidad. Nos defendemos, por otro lado, de una vanidad que también aquí quisiera volver a dejar oír su voz; según ella el hombre habría sido la gran intención oculta de la evolución animal. El hombre no es, en modo alguno, la corona de la creación, todo ser está, junto a él, a idéntico nivel de perfección…. Y al aseverar esto, todavía aseveramos demasiado: considero de modo relativo, el hombre es el menos logrado de los animales, el más enfermizo, el más peligrosamente desviado de sus instintos –¡desde luego, con todo esto, también el más interesante

Nietzsche: El Anticristo, § 4. Ed. Rev. De A. Sánchez Pascual. Madrid, Alianza Ed. Pp. 43-44.

 

«Con todos sus ojos ve la criatura
Lo abierto. Sólo nuestros ojos están
Como invertidos y rodeándola a ella por completo
Cual trampas en torno a su libre salida.
Lo que hay afuera lo sabemos sólo por el semblante
Del animal; porque ya el niño tierno
Le damos la vuelta y lo obligamos a mirar hacia atrás
Lo ya formado y no lo abierto, eso que es
tan profundo en el rostro del animal. Libre de muerte.
A ella sólo nosotros la vemos; el animal libre
Tiene siempre tras de sí su ocaso
Y ante sí a Dios y, cuando camina, entonces camina
En la eternidad. Así como manan las fuentes»

M. Rilke, Octava Elegía (conocida como «La elegía silenciosa»)

 

BILBIOGRAFÍA

Sobre Circo:

Gómez de la Serna, Ramón. El Circo. Ed. Espasa-Calpe Madrid, 1968.

Hiriart, Hugo. Circo Callejero. Ed. ERA – CONACULTA. México D. F: 2002.

Jacob, Pascal & Christophe Rayanaud. Les métiers du cirque. Histoire & patrimoine. Ed. Loubatières. 2013.

Magnani, Milena, Le cirque chaviré. Traducción del italiano al francés de Jean-Luc Defromont. Ed. Liana Levi. 2009.

Neirick, Miriam. When Pigs Could Fly and Bears Could Dance. University of Wisconsin Press, 2012.

Pacheco, José Emilio & Vicente Rojo. Circos. Ed. Era. México D. F: 2012.

Simon, Linda. The Greatest Shows on Earth. A History of the Circus. Reaktion Books, 2014.

Tait, Peta. Wild and Dangerous Performances. Animals, Emotions. Circus. Palgrave Macmillan. 2011.

VVAA. Le cirque au risque de l’art. Actes Sud. 2013.

Gwénola, David-Gilbert Cirque à l’ouvre. Centre national des arts du cirque. Ed. Textuel. 2011.

Wittmann, Matthew (ed.), Circus and the City. New York, 1973-2010. Yale University Press. 2012.


Pensamiento filosófico sobre animales:

Agamben, Giorgio. Lo abierto. El hombre y el animal. Trad. Antonio Gimeno Cuspinera. Ed. Pre-Textos. Valencia, 2005

Aristóteles. Partes de los animales. Marcha de los animales. Movimiento de los animales. Intro. y Trad. Elvira Jiménez Sánchez-Escariche & A. Alonso Miguel. Ed. Gredos. Madrid 2000.

—- Investigación sobre los animales. Intro. Carlos García Gual. Trad. Julio Pallí Bonnet. Ed. Gredos, Madrid, 1992.

Derrida, Jacques. El Animal que luego Estoy Si(gui)endo. Traduc. Cristina Peretti & C. Rodríguez Marciel. Editoria Trotta. Madrid, 2008.

Lemm, Vanessa. La filosofía animal de Nietzsche. Cultura, política y animalidad del ser humano. Traducción de Diego Portales. Ed. UDP. Santiago de Chile, 2009.

Sauvagnagues, Anne. Deleuze – Del animal al arte. Trad. Irene Agoff. Ed. Amorrortu. Buenos Aires, 2006

Waldau, Paul & Kimberly Patton (eds.). A Communnion of Subjects: Animals in Religion, Science, and Ethics. Columbia University Press. NY, 2006.

 

Literatura, poesía y bestiarios.

Apollinaire, Bestiaire Ou Cortege d’Orphée. Ed. Passage Pietons, 2004.

Arreola, Juan José. Bestiario. Epílogo de José Emilio Pacheco. Planeta. Conaculta. México D.F. 2002.

Borges, J.L. & M. L. Coppola, EL libro de los seres imaginarios. Alianza Editorial. Madrid, 1998. x

Charbonneau-Lassay, L. El Bestiario de Cristo. El simbolismo animal en la Antigüedad y la Edad Media. 2 Vols. Trad. Francesc Gutiérrez. José J. Olañeta, editor. Palma de Mallorca, 1996 y 1997.

Cortázar, Julio. Bestiario. Ed. Sudamericana. 1970.

Davis Acampora, Ch. A Nietzsche Bestiary: Becoming Animal Beyond Docile and Brutal. Rwman & Littlefield Publishers, 2003.

Giono, Jean. Bestiare. Ed. Ramsay. 1991.

Kafka, Franz. Bestiario. Edición de Jordi Llovet. Ed. Anagrama. Barcelona, 1990

Malexecheverria, Ignacio (ed.) Bestiario Medieval. Trad. Malexecheverría. Ed. Siruela. 1999.

Rilke, R.M. Elegías de Duino. Edición Bilingüe. Trad. Jenaro Talens. Ed. Hiperion. Madrid, 1999.

Zabaleta, Fran. Medievalario. Un bestiario medieval. Ed, Redelibros. Vigo, 2011.

 

WEBS

Web de la compañía:

http://www.barodevel.com

Canal Youtube de la compañía donde recogen numerosos videos de sus actividades, incluso de sus ensayos:

https://www.youtube.com/channel/UCi6ZZKmmKcPNxghFzzEhM5g

Otros videos:

https://www.youtube.com/watch?v=ztY7N_szVMQ

https://www.youtube.com/watch?v=DcfHb8fAauk

Entrevistas:

http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/programa/Caracter–capitol-4/video/4984511/

https://www.youtube.com/watch?v=CZFagRimILU

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