IF Barcelona nace de la necesidad de crear espacios donde las dramaturgias visuales, el teatro de objetos y los títeres puedan existir con profundidad, tiempo y riesgo. Con los años, esta necesidad ha tomado forma a través de tres ejes que dialogan entre sí: el festival IF Barcelona, las jornadas profesionales y de pensamiento Teixidores y el programa expandido Objectes Perduts. Tres dispositivos complementarios que entienden la cultura no como un evento puntual, sino como una práctica sostenida de creación, reflexión y encuentro.
Es en el despliegue del festival —que cada noviembre activa diferentes espacios de Barcelona y de su área metropolitana— donde esta manera de entender la creación se hace especialmente tangible. Este año, esta complicidad con el Mercat de les Flors toma cuerpo a través de dos propuestas que expanden los límites de la escena y de la percepción: ELK de Sònia Gómez, una investigación performativa sobre el cuerpo, la materia y la idea de refugio; y Dirty de Juan Domínguez, una instalación performativa que sitúa el tacto, la escucha y la creación colectiva en el centro de la experiencia compartida.
Más allá de un festival, IF Barcelona acompaña trayectorias, genera contextos y defiende las artes visuales y performativas como espacios sensibles desde donde imaginar otras maneras de mirar y habitar el mundo.